Emigrar

En noviembre de 2013, cansado de la crisis, el pesimismo generalizado, una deriva absurda de mi profesión y la falta de estabilidad en mi Barcelona natal, decidí dar un salto a lo incierto.
Un año después de ese salto puedo recapitular y analizar qué funcionó, qué fue útil y qué no. Espero que mi experiencia pueda ayudar a otros con un «salto a lo incierto» en mente. Esto fue lo que me funcionó a mi, cada persona y su condición es un mundo, no me hago responsable si seguís estos pasos y tenéis éxito.

BCN-SH

Destino

Mi mudanza empezó 10 meses antes de pisar suelo desconocido. Dediqué unas semanas a analizar lugares teniendo en cuenta tantas variables como pude, buscando la apuesta más segura acorde con mi perfil. Mi razonamiento final se resume en:

– ¿Dónde se contrata diseño?
Países en crecimiento. Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sur África).
– ¿Cual tiene un crecimiento más estable, ofrece un choque cultural más interesante y supone un mayor reto lingüístico?
中国 (China)
– ¿Cual es la ciudad de China con más negocios? (Luego, más oportunidades)
上海 (Shanghai)

Preparación

Los siguientes meses los dediqué en pleno a aprender sobre mi destino y planificar mi aterrizaje.
Abandoné las redes sociales para centrarme y volví cuando lo tuve todo listo.
Leí blogs sobre China —historia, actualidad, diarios personales— como si fueran libros.
Estudié mandarín por mi cuenta, con un libro de gramática, otro de «Chino para dummies» y la web www.memrise.com para memorizar caracteres. Me saqué el primer nivel oficial, el HSK1, que a duras penas te permite entender cómo funciona el idioma y palabras básicas como 你好 «hola», 谢谢 «gracias» y 关系 «contactos».
Revisé la burocracia, visados y restricciones que implicaba establecerse en China. Cosa nada fácil debido a su ambigua y cambiante legislación.
Analicé el funcionamiento de mi profesión allí, las estructuras, los tipos de trabajos, los tipos de clientes, los requerimientos, los tipos de contratos. Encontré una web, www.creativehunt.com dirigida exclusivamente al sector creativo en Shanghai, con una buena bolsa de trabajos y listados, recabé el máximo de información sobre cada compañía investigando sus webs y redes sociales.
Adapté mi portafolio y mi web a lo que consideraba interesante para ese mercado.
Dí voces a todos mis allegados sobre mi destino que repercutieron en consejos, ayudas y nuevas amistades al otro lado.
Contacté con todos los estudios, agencias y compañías
un mes antes de irme. Intentando ser escueto, cercano, correcto y con un mínimo conocimiento de a quien me dirigía. Concerté algunas entrevistas por Skype y otras in situ a mi llegada.
Compré un vuelo de ida y vuelta (son más baratos que sólo ida y para el visado de turista tienes que demostrar que sales del país al cabo de un mes).
Arrendé un mes de estancia en diferentes casas de Airbnb ubicadas en los barrios más céntricos de la ciudad.
Contraté un VPN para esquivar el bloqueo Chino.
Monté una fiesta de despedida.

Salto

Pasaporte, 16 Kg de equipaje, abrazos emotivos, avión eterno, y, Shanghai.
Sólo tenia un mes de visado de turista (ampliable a un segundo), y un billete de vuelta.
Tras el jet lag y celebrar el año nuevo indio (cosas…), tomé el pulso de la calle y aprendí a moverme. Fácil, las ciudades son fáciles y Shanghai es una ciudad recién salida del horno.
Me registré en la comisaría de policía. Tienes que registrarte cada vez que te mudas, viajas, cambias de visado o cruzas la calle.
Me hice con una SIM china (China Unicom me funcionaba mejor).
Analicé supermercados y restaurantes de mi zona para mi subsistencia. Mi primer restaurante chino era (bajo mi desconocimiento) cocina de Sichuan (四川), la comida más picante del mundo, desintoxiqué mi cuerpo por todos los poros.
No hice turismo, descubrir Shanghai fue algo contextual.
La primera semana quedé con todos los contactos que había hecho de antemano, hice todas las entrevistas que pude y contacté con más compañías. En total conocí a unas 30 personas. Aunque algunos contactos sean infructuosos mantienen la moral alta.
Hice algunos trabajos de «freelance» y decliné otros que me hubieran quitado demasiado tiempo.
Al cabo de tres semanas: «We would like to offer you the position. Looking forward to having you on board!» : D

Establecimiento

Con un contrato en mano —más título universitario, dos años de experiencia y un par de cartas de recomendación— se te abren las puertas del visado de trabajo en China, lo que significa, estabilidad. Toca seguir la burocracia, la agencia de mi compañía me iba guiando. Lleva unos meses, muchas visitas a oficinas burocráticas, muchas fotos de carné, un bizarro chequeo médico y una salida del país, gestionarlo desde tu país de origen facilita el proceso.
Busqué piso a través de varias webs. Alojarme en diferentes pisos el primer mes me ayudó a saber qué priorizar en mi futuro piso. Primero, proximidad con la oficina. Segundo, buen aire acondicionado y calefacción. Tercero, un water occidental. Puedes alquilar piso simplemente con tu pasaporte y el fajo de billetes correspondiente, no hacen falta contratos de trabajo ni visados. El alquiler se puede pagar en metálico y las facturas de electricidad y agua se pagan en la recepción del edificio o en cualquier supermercado.
Abrí una cuenta en ICBC y pedí la banca electrónica. Aunque no hablen inglés te lo pondrán fácil, eres dinero.
Al principio no es fácil encontrar donde comprar. Para equipar el piso consulté los foros de extranjeros, como www.shanghaiexpat.com, donde siempre hay gente vendiendo o regalando útiles de segunda mano por mudanza. Ikea también ayuda,aunque toca esquivar las masas de gente buscando cama para una siesta. Luego, con mucha paciencia y un traductor (fanyi.baidu.com) conseguí registrarme en taobao.com (la web donde se vende todo en China) y alipay.com (el Paypal chino) que te abre las puertas a comprar cualquier cosa al precio mínimo. No es fácil registrarse, un amigo nativo puede ser una gran ayuda. No puedo explicar cómo me registré porqué fue un proceso largo y lo cambian constantemente. Recuerdo que instalar las aplicaciones para el móvil ayudó para las verificaciones. Paciencia, vale mucho la pena.
La mejor manera de hacer amigos es a través de comunidades pequeñas, pero es mejor no cerrarse a compatriotas, la comunidad internacional acostumbra a ser muy receptiva por el vínculo que crea el ser extranjero en tierras lejana. Yo encontré amistad en mi entorno profesional, el equipo de balonmano de extranjeros y compatriotas catalanes, entre otros. En meetup.com se encuentran actividades de grupos donde se conoce gente también. Wechat es básico para la socialización en China. La vida social en Shanghai puede ser muy intensa, mejor no ser engullido por ella.

Consejos extra

• Observar y respetar a los locales es la mejor manera de entender todo aquello que al principio se considera «choque cultural». Al final terminas adoptando algunas de sus costumbres como beber agua caliente o bajar a la calle en pijama.
• No parezcas un turista. No puedes esconder ser occidental, pero intenta que se note que eres residente. No seas «expat» sé «emigrante».
• Haz todo el esfuerzo posible por hablar chino. Es el mayor halago a tu país de acogida y así lo valoran los locales.
• Cómetelo todo. La cocina China es exquisita y variada, aunque no sepas que comes en el 72% de los casos. Si tienes alergias o eres pejiguero aprende a contarle al camarero tus problemas. Prepárate para el picante y para el ardiente.
• Te dirán que no te fíes de los chinos, que son unos interesados. No te fíes de los extranjeros.
• Si trabajas con teclado inglés aprende donde están los acentos y caracteres españoles, son 5 minutos y es por respeto a tu propia lengua.
• Usa las versiones chinas de las apps de Google, como Baidu Maps o Baidu Translate. Google Maps, además de necesitar VPN falla más que una escopeta de feria.
• Compra una máscara de filtros. Si llevas gafas que la máscara tenga válvulas, o se te empañarán los cristales.
• No ventiles con índices de contaminación por encima de 150 PM2.5. Pero puedes tender la ropa, seria el equivalente a que la ropa cogiera algo de polvo.
• Aunque no hay diferentes contenedores, separa la basura y etiqueta el tipo en chino, hay gente (jubilados) que trabaja separando la basura general, si se lo das hecho mejor.
• No bebas agua del grifo, pero no hace falta lavarse los dientes ni ducharse con agua mineral.
• Si te toca regatear compara el precio del producto en Taobao. Enséñaselo al vendedor, o te echa de la tienda o admite su derrota.
• Dicen que para llevar dinero de vuelta a casa es mejor cambiar de divisa a través del oro, no tiene comisiones, pero vigila la fluctuación.
• Sal de China cada 6 meses. China puede ser muy intensa, va bien airearse. Viaja aunque sea un fin de semana. Asia es un lugar fascinante.
• Disfruta la experiencia.